Los retratos que componen esta pequeña galería están

hechos durante el último año.

Acuarelas, óleos o grafitos, algunos están hechos de un tirón,

casi sin descansar. Para otros he necesitado varios días

o incluso una semana entera. A veces he partido de varias

fotografías, que me ayudan a completar mi compresión visual

de la persona, y en ocasiones he preferido utilizar algunos

apuntes propios que completo después con mi propia memoria.

Desde hace años realizo retratos a partir de encargos. También

pinto, en ocasiones, a mi propia familia. Últimamente necesito

estar realizando algún retrato casi todo el tiempo.

Ya no me interesan solo como ejercicios pictóricos o gráficos,

sino como aproximaciones a la propia compresión

de la persona retratada.

Fotografías o pinturas, el retrato ocupa, cada vez más,

mi interés cuando viajo y veo nuevos museos o cuando visito

exposiciones. Qué busca el fotógrafo o el pintor, por qué

eligen este encuadre, esa luz o este ángulo. Decisiones

que adivino o simplemente creo entender y me ayudan

a enfocar y a mejorar mi propio trabajo.

Estefanía Moreno

Febrero 2020

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Un buen retrato es una biografía pintada. Anatole France

Mademoiselle Caroline Rivière, 1806 

DOMINIQUE INGRES

​Óleo sobre lienzo, 70x100 cm

Ingres dibuja una línea de contorno en sus retratos y utiliza grandes masas planas de color, pero sin conflicto estilístico para el espectador.

Muy reconocible por el acabado de porcelana que le da a la piel femenina.

Banquete de oficiales de la Guardia de San Jorge, 1627 (detalle)

FRANS HALS

​Óleo sobre lienzo, 179x257,5 cm

Los retratos de Frans Hals están llenos de vida porque sabía perfectamente cuándo dejar de pintar. Por eso fue tan valorado por impresionista y expresionistas.  

Más que cualquier otro artista de su época, establece un diálogo con sus personajes y los acerca al espectador.

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Banquete de oficiales de la Guardia de San Jorge, 1627 (detalle)

FRANS HALS

​Óleo sobre lienzo, 179x257,5 cm

Los retratos de Frans Hals están llenos de vida porque sabía perfectamente cuándo dejar de pintar. Por eso fue tan valorado por impresionista y expresionistas.  

Más que cualquier otro artista de su época, establece un diálogo con sus personajes y los acerca al espectador.

LOS MAESTROS. Hals e Ingres